Podría hablar conmigo mismo
porque hablar con otro cuerpo
no me lleva al final del camino.
Me miro e intento ser lo más sincero.
No pienso sentirme mal si las
cosas no son como quiero.
Intento cambiarlas o aceptarlas
si no queda otra.
No siempre se gana por eso le
saco partido a cada derrota.
Aprendí que el sol no sale cada día,
y se oculta,
por eso me oculto yo en mi melodía.
Si me falta algo
salgo en su búsqueda si no me angustio.
Estoy a punto de llegar a una meta
y me doy cuenta de que ya no se que busco.
Y espero,
espero si las cosas mejoran.
No soy nadie para cambiarlas
por eso espero.
Espero a que cambien por si solas.
Cuando haya acabado
con todo pasaré página.
Sonrío, porque una sonriza
vale más que mil lágrmas.
Intentaré aceptar la realidad.
Ya que la verdad aunque no se acepte
seguirá siendo la verdad.
Mirar hacia adelante,
como único principio la humildad.
Desempeñar cristales
para ver las cosas con claridad.
Soltar palabras cargadas de credibilidad.
Ser creador de sueños y sonrizas
como principal actividad.
Avanzar con cada porvenir,
vivir sin simil al fin,
ya que resistir no es superar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario